El miércoles 10 estuve toda la mañana en la Escuela de Ciencias Penales, donde me tocó exponer. Cuando empecé a hablar dije que ni en mis fantasías más locas, cuando comencé a querer a Cuba a los 15 años, hubiera imaginado que iba a estar dando una ponencia en La Habana, y que mi amor iba a crecer aún más, al tener un nieto cubano. Así que agradecí a la vida estar allí, y tu existencia. Hablé sobre el tema de la baja de edad de punibilidad, o sea, hablé sobre niños y adolescentes un poco más grandes que vos.
Cuando terminé te fui a buscar a la casa de Mireisi y Emelina. Estabas dormido, así que mientras esperaba que te despertaras, conversé un rato con Mireisi, que me dijo un montón de cosas lindas de vos: que sos muy cariñoso, que jugás con los otros nenes y nenas, y que te portás muy bien. Después fuimos para el hotel, a jugar un rato. Por ejemplo, a la pelota:
Y también a completar el libro "puzzle" (que quiere decir rompecabezas, pero en realidad son figuras de encastre), que te encantó:
Y a lavarte los dientes:
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